X
    Categories OdontopediatríaOrtodoncia

Habitos deletereos: la deglucion atípica

La Deglución atípica es un hábito que produce grandes alteraciones y se trata con ortodoncia.

Hablaremos de la conservación de un modo primitivo de deglutir los alimentos, la deglución atípica y de la succión del dedo, labio, chupete u otros objetos; más allá de los dos años de vida.

El hábito de deglución atípica consiste en producir el cierre labial necesario para la deglución, cuando el labio es incompetente, interponiendo la punta de la lengua entre los dientes de ambas arcadas. En una deglución normal, la punta de la lengua debe apoyarse en el paladar, por detrás de las arrugas palatinas, las muelas deben estar en contacto y la musculatura haciendo apoyo en los molares eleva el hioides y prepara la laringe para tragar.

Este mecanismo lo realizamos unas l200 veces al día. Si la lengua se interpone entre los dientes al tragar se dice que conserva el hábito de succión (deglución atípica), cuando la lengua se amoldaba a la mama materna para tomar la leche.

Con la salida de los dientes y el cambio de alimentación modificamos el patrón neuromuscular, pero si no fuera así, la lengua interpuesta entre los maxilares hace de freno a la erupción normal en casos de deglución atípica los incisivos crean una mordida abierta anterior. Será una persona que no podrá gozar de los beneficios de una oclusión mutuamente protegida, al carecer de una guía anterior.

De la misma manera la succión del chupete, dedo, etc, más allá de los dos años produce una mordida abierta anterior y también un estrechamiento del paladar por compresión de los músculos buccinadores a nivel sobre todo de premolares (paladar en forma de lira), a la vez que un adelantamiento de los dientes superiores y una retrusión de los incisivos inferiores aumentando el resalte de los dientes como en deglución atípica.

Para

Prevención

retirar el chupete a los dos años o corregir hábito. Si se tratara de la succión del dedo o la interposición lingual o que el niño sustituye el chupete por otro hábito parecido, lo tenemos más difícil ya que está en relación a una manera de obtener placer que no se quiere abandonar, de manera que a menudo la colaboración de un psicoterapeuta y un logopeda se hace necesaria para desterrar el hábito. Estas deficiencias frecuentemente producen dificultad para pronunciar correctamente ciertas palabras (ceceo, dificultad con la rr, etc).

Si el hábito de deglución atípica se abandona tempranamente, se corrige la mordida abierta espontáneamente.

Ortodoncia interceptiva

Si no conseguimos la colaboración del paciente podemos colocar una rejilla lingual o una parrilla lingual que evite la posibilidad de repetir el hábito de deglución atípica y permita la erupción normal, si se coge tempranamente.

Se aconseja que estos aparatos sean fijos, porque si no el niño los quita a placer e incluso los pierde.

De esto se ocupa la Ortodoncia interceptiva, término en el cual se inscribe también, entre otros, el uso de las pantallas orales, para corregir hábitos de respiración bucal y estimular el fortalecimiento de los labios que están flácidos, inoperantes, y que tienen una función muy importante, pues en la posición correcta el labio inferior se apoya en el borde incisal por vestibular de los dientes del maxilar superior, conteniendo los incisivos y evitando que se protruyan.

Concomitantemente con este tipo de hábitos se suelen producir mordidas cruzadas en los sectores posteriores por la falta de desarrollo del maxilar superior dada la compresión del maxilar como hemos explicado.

Admin :

This website uses cookies.