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    Categories Implantes dentales

Implantes dentales y periimplantítis

Caso clínico: Implantes dentales “perdidos”

En la imagen podemos ver dos implantes dentales y una prótesis apoyada sobre unos pilares trans-epiteliales roscados a los implantes. Estos implantes llevan más de veinte años en boca.

A los ojos de muchos compañeros, en esta radiografía se ven dos implantes perdidos, la única posibilidad de rehabilitación pasaría entonces por la extracción de los mismos sin lugar a dudas, es más, nuestra paciente tenía cita para llevar a cabo dichas extracciones de ambos implantes dentales y en las conversaciones no estaba claro que la paciente tuviera ánimos de pasar por la pérdida, luego la regeneración de hueso y finalmente la colocación de implantes, lo cual nos obligaba a sustituir sus piezas fijas por una prótesis removible, entonces lo decidí, le expliqué a la paciente que normalmente no se hacía y que el éxito del tratamiento era aún incierto, pero que por mi experiencia anterior sabía que al final íbamos a poder conservar los implantes en boca por al menos otros 20 años.

Tratamiento propuesto: Injerto óseo

A la paciente le pareció bien intentarlo, de modo que abrimos un colgajo amplio y un despegamiento cuidadoso, al exponer los implantes que no presentaban movilidad empezamos a limpiar la superficie de los mismos mediante curetas y fresas de periodoncia e irrigación con clorhexidina, al final cubrimos todo con una pasta de metronidazol durante unos minutos y con un rascador de hueso con depósito extraemos virutas de hueso mandibular que mezclamos al 50% con 2gr de bioss que es un hueso sintético y cubrimos los implantes con la mezcla.

Es imprescindible la utilización de membranas reforzadas con titanio para asegurar la estabilidad del injerto óseo, ya que cualquier movimiento impediría la regeneración y sujetar la membrana mediante chinchetas o tornillos, en la fase final tenemos que hacer que la encía cubra los 1,2 cm del injerto de hueso en altura, la membrana que lleva por encima y las chinchetas que la sujetan y suturar de manera que todo esté protegido por el tejido blando, ya que de otro modo la membrana y el injerto podrían infectarse.

Seguimiento y evolución

Así que a las 2 semanas retiramos la sutura y a los 3 meses podemos ver la situación siguiente. Viendo la radiografía recuerdo que otra de las causas de esta decisión fue la cercanía de los implantes al nervio dentario y la peligrosidad para la integridad del mismo. Es pronto aún, pero por la evolución actual del caso podemos prever ya el éxito futuro de nuestro tratamiento. Hemos restablecido la salud periimplantaria pudiendo asegurar la efectividad de estos implantes a muy muy largo plazo.

Es absolutamente necesario cubrir totalmente los implantes de hueso, para lo cual fue necesario quitar trans-epiteliales y coronas durante los 9 meses que el hueso tarda en integrarse y madurar lo suficiente para empezar a recibir cargas. Espero tener mejores radiografías para ir mostrando.

 

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