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    Categories Oclusión dental, bruxismo

Oclusión dentaria bruxismo y férulas de descarga

La oclusión dentaria es un aspecto de suma importancia a tener en cuenta en los dolores frecuentes de cabeza y cuello.

En condiciones óptimas los dientes, al entrar en contacto, deben mantener una relación determinada y muy precisa a eso se refiere Perspectiva oclusal.Oclusion dentaria, bruxismo, férulas.En la posición oclusal de máxima intercuspidación: (Cuando todas las piezas de una arcada contactan con todas las piezas de la arcada opuesta) los cóndilos (apófisis bilateral del hueso mandibular que articula éste con la fosa articular del hueso temporal en la base del cráneo), deben mantener igualmente una relación determinada y precisa tanto con la fosa articular como con el disco, es la posición de relación u oclusion céntrica, en la que los cóndilos ocupan la parte más anterior y superior de la fosa o la más posterior de la eminencia del temporal.Esta situación ideal de coincidencia de la posicion oclusal de máxima intercuspidación con la posicion oclusal de relación céntrica a la que se denomina oclusión céntrica, no se da, ni mucho menos, en toda la población, sino que se limita a un 3 a 5%, en función del estudio al que atendemos.Entonces se nos plantea si el 95% restante de la población que no presenta este patron oclusal, necesita de un tratamiento odontológico del tipo que sea, que nos lleve a la situación descrita de oclusión céntrica. Pues bien, esto no es así, ya que en ocasiones el sistema masticatorio se adapta y crea engramas de movimiento que, vencen el obstáculo sin desencadenar ninguna sintomatología.Es cuando el sistema no logra adaptarse que se producen diferentes signos y síntomas que son los que nos indicarán realmente la necesidad de tratamiento oclusal que podrá ser en función del caso: ortodoncia, desgaste oclusal, prótesis, restauraciones, férula de relajación o combinados.Algunos de los signos y síntomas que encontramos en los trastornos temporomandibulares producidos por trastorno oclusal podrían ser: dolor de cabeza o de oídos, incluso mareos, dolor y/o disfunción muscular que puede llegar a fibrosis o articular que puede llegar a artrosis.

A nivel dentario las facetas de desgaste, pérdida de materia dentaria en forma de cuña en el cuello de los dientes, sin presencia de caries son signos claros de patologia oclusal.

A nivel periodontal se producen zonas de ensanchamiento del ligamento y zonas de compresión del mismo por la sobrecarga oclusal que recibe el diente. Podemos decir que la maloclusión agrava la enfermedad periodontal y sobre todo la pérdida vertical de hueso a lo largo de la raíz dentaria, siempre en presencia de placa bacteriana, en la acción conjunta del problema oclusal y periodontal.

En bruxismo, es decir, en aquellos pacientes que presentan el hábito de apretamiento dentario, ya sea consciente o inconscientemente; los signos serán más evidentes y los síntomas mayores (muchas veces el paciente no sabe que bruxa pero se levanta con sensibilidad o molestia en un diente o grupo de dientes o en alguno de los músculos que intervienen en la masticación, ya sean coadyuvantes (esternocleidomastoideo, trapecios, occipital…), o masticatorios (masetero, pterigoideos, temporal…).

Esta patología se asocia frecuentemente a la presencia de una maloclusión y estrés emocional o conflictos afectivos.

Generalmente existe un contacto prematuro en relación céntrica, esto es, que hay un diente que toca antes que el resto con su antagonista y a raíz de este contacto la mandíbula se desplaza apoyada en el diente que sufre el contacto prematuro, que se irá desgastando;

y con ella se desplazan también los cóndilos, abandonando estos su posición de relación céntrica. La fuerza de los músculos masticatorios es muy grande y los cóndilos no están alineados correctamente con disco y superficie articulares, lo que producirá una distensión y/o compresión de los elementos articulantes que podría terminar dañando la articulación de forma irreversible.

En los casos de bruxismo, la mayoría de las veces logramos la remisión de los síntomas, sin embargo, corregir el hábito, es en ocasiones una tarea inalcanzable por el odontólogo, ya que, aunque solucionemos los problemas de oclusión existentes no podemos acabar con los factores psicológicos ya mencionados.

En estos casos nuestro objetivo será, entonces, el de permitir que el apretamiento se produzca en la posición más fisiológica posible, en la que todas las estructuras que intervienen estén más protegidas y puedan soportar fuerzas mayores; y sobre un material de menor dureza que los dientes para que estos no se desgasten.

El tratamiento es la placa de descarga con la que corregimos el engrama oclusal desinfamando la articulación y relajando la musculatura coayudante y protegemos los dientes. Se trata de un dispositivo oclusal fabricado en acrílico termopolimerizable que cubre las piezas dentarias de una arcada interponiéndose entre los dientes de ambos maxilares durante el movimiento oclusal.

La férula de descarga permitirá que se produzcan el mayor número de contactos dentarios sobre la placa cuando los cóndilos están en relación céntrica evitando prematuridades. Hará que durante los movimientos excéntricos (lateralidades y protrusión mandibular) no haya ni un sólo contacto entre dientes posteriores (Premolares y Molares) antagonistas, es decir, evitará interferencias durante los movimientos mandibulares que producirían tensiones anómalas sobre los dientes y las articulaciones. De este modo los 4 incisivos guiarán la mandíbula hacia delante (protrusión) protegiendo los caninos y dientes posteriores y serán los caninos los que guiarán las lateralidades mandibulares haciendo que los incisivos, el camino de lado opuesto al que se desplaza la mandíbula y los dientes posteriores no contacten o lo que es lo mismo, produciendo disclusión del resto de las piezas, es por esto que se ha dado en llamar oclusión mutuamente protegida y es el engrama oclusal ideal.

Conseguida este engrama oclusal, las tensiones sobre la articulación disminuirán y las articulaciones irán desinflamándose y relajándose la musculatura, lo que modificará la posición condilar y nos obligará a ir realizando diferentes ajustes sobre el acrílico hasta encontrar estabilidad al remitir por completo la inflamación. Serán necesarios ajustes oclusales posteriores por el desgaste que sufrirá el acrílico con el paso del tiempo, al estar sometido en bruxistas a gran presion oclusal. Pero los síntomas ya habrán desaparecido, sólo con llevar la placa mientras duerme.

En cuanto a los conflictos psíquicos que acompañan el cuadro, deberán ser tratados por el profesional especializado, terapia que contribuirá a una mayor resolución del caso. Así mismo, el tratamiento kinesiológico para conseguir la relajación total de la musculatura y la resolución de las fibrosis a que da lugar la sobrecarga muscular

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